En este inicio del blog quiero empezar con este post por explicaros algo muy básico pero muy beneficioso a su vez… se trata de aplicar la premisa “menos es más” en los espacios. Este concepto lo fijé en mi mente desde que empecé la carrera de interiorismo y a lo largo de estos años lo he ido incorporando en algunos otros aspectos de mi vida enseñándome a valorar y disfrutar más de las pequeñas cosas que te regala la vida.
Vivimos en una sociedad de consumo en que queremos tener más y más cosas sin pararnos muchas veces a pensar si realmente necesitamos lo próximo que vamos a adquirir y a esto se le suma que vamos acumulando cosas y más cosas que ya ni recordamos que tenemos. Esta conducta conlleva que en las viviendas hayan más cosas de las que deberían haber, llegando en algunos casos a hacer que los espacios resulten incómodos y poco prácticos y esto, sin darnos cuenta, nos va produciendo estrés.
Así que, en primer lugar, os recomiendo que antes de adquirir un nuevo objeto o mueble hagáis la reflexión de si es necesario o no obtenerlo; por un lado os ayudará a no derrochar y por otro a vivir en un espacio más controlable donde el orden será más fácil de poder mantener.
En segundo lugar os recomiendo que hagáis una revisión de todas las cosas que tenéis (ropa, objetos, muebles… etc.) y valoréis qué es lo que realmente es necesario y os gusta y lo qué no. Tenéis que tener en cuenta que las personas vamos evolucionando y cambiando y lo que en un momento de nuestras vidas nos gustaba y nos identificábamos con ello, puede perfectamente que ahora no sea así. Si tenéis objetos que ya no os gustan no dudéis en darlos a otras personas o deshaceros de ellos si ya no están en buen estado. No os sintáis culpables, pensad que han cumplido la función necesaria durante un tiempo de vuestra vida, la culpabilidad no nos ayuda nada en esta labor de limpiar nuestro alrededor.
Cuando vivimos en espacios donde la premisa “menos es más” está aplicada, nuestros niveles de energía suben y esto ocurre porque cuando observamos nuestro alrededor éste nos transmite calma, serenidad y confort. Son aquellos espacios donde se encuentran los muebles necesarios sin llenar el espacio sin motivo, no se encuentran objetos que no se utilizan habitualmente, tampoco se encuentran objetos que no nos gustan, cada cosa está guardada en un lugar apropiado sin estar apretada en espacios pequeños y no hay objetos rotos ni aparatos que no se utilizan.
Esta limpieza requiere de tiempo y paciencia, no se puede pretender hacer de un día para otro. Os animo a que vayáis haciéndolo poco a poco, día tras día en vuestros hogares, veréis como el esfuerzo al final tendrá la recompensa de simplificaros vuestro día a día, haciendo que vuestras vidas sean más fáciles y agradables, y esto no es poco!
¡Hasta el próximo post!